Hábito 4 Pensar Ganar-Ganar
La competencia es saludable cuando compites contra ti mismo, o cuando te desafía a dar lo mejor de ti. La competencia se hace oscura cuando relacionas tu autoestima con el ganar, o cuando la utilizas para ponerte por encima de otro.
Una actitud, en la que existen personas quienes están dispuestos a ganar pero también ayudan en el éxito de los demás, o simplemente no contribuyen en la derrota del otro. Un pensamiento muy diferente al que nos han enseñado durante años "solo existe ganador y perdedor"; esta idea a generado una ruptura en el momento de trabajar en cualquier ámbito; terminamos comparándonos con los demás, queremos lo que tienen y deseamos el fracaso de todos aquellos que buscan el éxito cuando nosotros nos enfrentamos con muchos problemas para llegar a ello.
Compararte con los demás solo puede traerte malas noticias.
La vida es una gran pista de obstáculos. Cada persona tiene su propia pista, separada por los demás por altas murallas. Tu pista queda completa con obstáculos hechos a tu medida, específicamente para tu crecimiento personal.
Subimos y bajamos, sintiéndonos inferiores en un momento y superiores al siguiente, confiados un instante, e intimidados al siguiente. La única buena comparación es compararte con tu propio potencial.
Esto de ganar todos solo puede ser posible en la medida en que tú lo desees.
Recuerda que un buen líder no es aquel que sacrifica a los integrantes de su equipo con el fin de un bien propio, es aquel que piensa en un plan; una solución en la que todos los integrantes trabajen armónicamente demostrando su potencial en el camino hacia el éxito que iniciaron en conjunto.
- Ganar-perder: "No me importa que tan bueno soy, siempre y cuando sea mejor que tu"
- Perder-ganar: Actitud de debilidad, cobardía, "Te dejas pisotear porque no quieres más problemas o incomodar a los demás y cedes todo el tiempo".
- Perder-perder: Son del estilo "Si yo caigo, tu caerás conmigo", no dejan que ganes pero ellos tampoco ganan, están más concentrados en hacer la vida lo más miserable para los demás, puesto que la suya ya lo es.
Analiza que actitudes tomas con respecto a las siguientes situaciones:
- Estoy en una competencia con mi amigo, yo no gano pero él se lleva el primer lugar.
- Cuando hablan en la clase de algún proyecto en equipo.
- Dejo que me digan que hacer.
- Opino sobre la dinámica para trabajar en conjunto.
- Hago hasta lo imposible para no hacer nada y delegar toda la responsabilidad a los demás.
- ¿Cómo trato a las personas que tienen algún talento diferente al mío?
- ¿Cómo me siento cuando hacemos deportes en la escuela y estamos compitiendo?
Ganar-ganar consiste en creer que existe en el mundo bastante éxito para todos, al ser igualitario, nadie es mejor que otro y todos tenemos las mismas oportunidades.
Necesitas tener confianza en ti mismo y realizar tus talentos antes de que puedas ser feliz por los demás.
Piensa en las ventajas de ser una persona de Ganar-Ganar, todas ellas nunca tienen problemas para hacer amigos, esta y existen personas a su alrededor que están dispuestas a contribuir en su éxito, puesto que saben que si lo necesitan, el está ahí en el momento que sea necesario. Disfrutas mas el éxito, puesto que como lo compartes, este se convierte en un asombroso recuerdo a comparación de ganar pero rodeado de personas que solo desean verte cometer un error y bajarte de tu pedestal. Dejas de compararte con los demás, solamente te comparas con tu pasado y mejoras, aprendes y aprecias el tiempo, te vuelves una mejor persona.
Recuerda, la solidaridad es un principio fundamental para ganar. Pensar que en un momento determinado podemos estar en esa misma situación a la de algún conocido o amigo, desearíamos que nos apoyasen. Cuando dejamos de enfrascarnos en el éxito personal egoísta, podemos pensar en el éxito en conjunto que asombrosamente genera más resultados sorprendentes que si lo hubiéramos hecho solos.


